Elegí cuidar tu salud, tu cuerpo y tus vínculos
¿Sabías qué? Informarte también es cuidarte
El alcohol deprime el sistema nervioso
Aunque parezca que el alcohol “estimula”, en realidad, ralentiza los reflejos, afecta la coordinación y reduce la capacidad de tomar decisiones. No da energía, la quita.
El alcohol no ayuda a dormir bien
Si bien induce el sueño, interrumpe las fases profundas del sueño y es común levantarse con cansancio y dolor de cabeza.
Durante el embarazo y la lactancia, ninguna cantidad de alcohol es segura
El alcohol pasa al bebé a través de la placenta y la leche materna, incluso en pequeñas dosis puede causar problemas en el desarrollo, pudiendo ocasionar el Síndrome Alcohólico Fetal.
Beber dificulta las relaciones sexuales
El alcohol puede dificultar las relaciones sexuales porque dilata la respuesta sexual y el deseo. También aumenta el riesgo de relaciones riesgosas sin preservativo.
El alcohol no desinhibe, ni te hace más divertido
Puede parecer que el alcohol “desinhibe”, pero en realidad el consumo excesivo disminuye el autocontrol, aumenta la agresividad y descoordinación de los movimientos.
El alcohol es legal, pero no seguro
El consumo para mayores de 18 años es legal, pero eso no lo hace inofensivo. Es una sustancia que causa más muertes en el país, sobre todo por accidentes de tránsito y enfermedades asociadas.
El alcohol afecta el estado de ánimo
Beber alcohol en exceso puede exacerbar los estados de tristeza, ansiedad e irritabilidad. Por eso, muchas personas se sienten peor después de tomar.
El alcohol puede generar daños cardiovasculares
Es un mito que una dosis diaria de vino todos los días reduce el riesgo. De hecho, el consumo excesivo de alcohol se asocia a patologías cardíacas.
Beber alcohol solo los fines de semana, también puede producir daños
El daño depende de la cantidad y del patrón de consumo. Aunque no se tome todos los días, si se consume en grandes cantidades en poco tiempo puede generar intoxicación aguda.
Cuidados y recomendaciones
Si sufrís de diabetes o de una enfermedad cardiovascular, no bebas alcohol.
El alcohol deshidrata. Es muy importante tomar agua y mantenerse hidratado.
No tomes alcohol si vas a manejar o utilizar herramientas y/o si alguien de tu entorno bebe, no lo dejes conducir.
Si te sentís triste, cansado, estresado, evitá tomar alcohol.
No mezclar bebidas alcohólicas con otras sustancias como drogas ilegales, medicamentos o energizantes.
Ante síntomas de intoxicación o deshidratación, concurrir al centro de salud más cercano.
Hablar del consumo no incentiva a consumir.
El silencio y la falta de información profundizan los problemas.
Informar y escuchar sin juzgar, previene.

