Hablemos de adicciones

¿QUÉ SON LAS ADICCIONES?

Las adicciones pueden ser de drogas legales o ilegales, pero también existen consumos de pantallas, juegos, ropa, comida, etc.

Un consumo se vuelve problemático cuando empieza a ocupar un lugar central y desplaza otras cosas importantes de la vida. Identificar los consumos problemáticos requiere de una mirada integral.

 


DISTINTOS MODOS DE CONSUMO

Es importante tener en cuenta que las personas podemos mantener diferentes tipos de vínculo con las sustancias que se pueden clasificar como:

Uso: cuando el consumo es ocasional y no afecta significativamente la vida cotidiana, la salud ni los vínculos. En ciertas circunstancias, el uso puede convertirse en problemático.

Abuso: cuando el consumo empieza a generar malestar, problemas de salud y dificultades en la familia, la escuela, el trabajo o con otras personas.

Adicción: cuando la vida de la persona gira en torno al consumo, aunque le traiga consecuencias negativas.

 


CÓMO COMPRENDER LA TEMÁTICA

Es preciso considerar la relación que existe entre la persona, el objeto de consumo y el contexto.

PERSONA
¿Quién consume?
tener en cuenta su momento de vida, sus emociones y experiencias.

OBJETO
¿Qué consume?
sustancias, pantallas, juegos, comida, etc

CONTEXTO
¿Dónde, cuándo y con quiénes consume?

 


¿SABÍAS QUÉ?

Las adicciones y consumos problemáticos están ligados a la salud mental: a menudo surgen para aliviar el malestar, la ansiedad, soledad o tristeza, o para encajar en grupos y soportar situaciones difíciles.

La Ley Nacional de Salud Mental (Ley 26.657) reconoce la salud mental como un derecho y promueve el acompañamiento, la escucha y el cuidado integral de las personas. Las adicciones y los consumos problemáticos requieren intervenciones pensadas desde la salud y no desde el castigo.

Que una sustancia sea legal no significa que sea segura. El consumo excesivo de alcohol y tabaco es una de las principales causas de daños y muertes evitables en Argentina.

 


CUIDADOS Y RECOMENDACIONES

  • Buscar compañía y no aislarse.

  • No manejar bajo los efectos del alcohol y otras drogas.

  • Alimentarse y mantenerse hidratado.

  • Poner límites frente a las presiones sociales.

  • Expresar lo que sentimos y pedir ayuda cuando hace falta.

  • Ante síntomas de intoxicación o deshidratación, concurrir al centro de salud más cercano.

Hablar del consumo no incentiva a consumir.
El silencio y la falta de información profundizan los problemas.
Informar y escuchar sin juzgar, previene.