Paseo de los Tres Ombúes

Ubicación: Belgrano y Adrián Beccar Varela, Casco histórico de San Isidro.
Uso: Paseo-mirador panorámico.
Inauguración: 1895
Protección legal: Lugar Histórico Nacional, Decreto P. E. N. N.º 9226 de 1963 (en el mismo polígono quedaron incluidos la Plaza Mitre y el solar que ocupa la Catedral de San Isidro).
Conjunto de valor patrimonial y ambiental.
 

El Paseo de los Ombúes (también llamado de los Tres Ombúes o, antes, Barranca de los Ombúes) fue el primero de los paseos panorámicos y públicos con vista al Río de la Plata en San Isidro. Vale decir que, aun antes de su inauguración oficial, el lugar gozaba ya de uso público, aprecio identitario y registro en la toponimia local.

La inauguración oficial del Paseo debía ocurrir el sábado 26 de enero de 1895, aunque la lluvia obligó a aplazarla una semana. El periódico El Derecho de San Fernando publicó la noticia de tan esperado acontecimiento al que se dieron cita numerosos vecinos. El corresponsal destacó las luces de bengala, la banda de música y el embanderamiento del lugar, que eran disposiciones ceremoniales comunes en aquella época.

El proyecto, que incluía una gruta, pertenecía al constructor José Zanetti y adoptaba el lenguaje medievalista.

Hacia fines del siglo XIX, el Paseo de los Ombúes ya era un lugar consolidado como recreo y punto de reunión preferido para las tardes estivales, al que concurrían las familias locales, del vecino pueblo de Martínez y hasta de la Capital. A la amable brisa del río y la belleza del paisaje, se sumaba la belleza de las señoritas, cuya frecuentación registraban los periódicos.

Adrián Beccar Varela en su Reseña histórica ofrece una descripción del paseo y destaca su belleza que lo ha consagrado como sitio romántico:

Este paseo atrae las niñas y los jóvenes; en las noches en que la luna ofrece su franca claridad, se ve frecuentado por toda la sociedad distinguida, que aprovecha las delicias del paisaje, haciendo agradable reunión social.
Las madres, gustosas, llevan allí á sus hijas. Es donde mayores probabilidades casamenteras existen. La lista de los casamientos que allí se han concertado es innumerable. ¡Esos ombúes han sido testigos mudos de cuántas declaraciones! ¡De cuántos idilios inspirados por las frescas brisas, por los pálidos reflejos de la luna sobre el Plata, y sobre todo, por cuántos ojos arrebatadores!
No sólo estas reuniones nocturnas se realizan en los Tres Ombúes. Las familias concurren por la tarde en sus carruajes, organizando corsos en la pequeña plazoleta.
Es éste un paseo poco entretenido; sólo se goza de la vista del río al pasar rápidamente. Es un Palermo en reducción, con vistas más poéticas.

Luego de largos años de consolidación paisajística del Paseo original, hacia 1940 se reemplazaron las construcciones anteriores, su solado y su equipamiento, borrando las trazas medievalistas y la gruta pintoresca, aunque preservando su función como mirador y recreo, y los árboles que daban nombre al lugar.

En 2007, las declaratorias de la Quinta Los Ombúes como Monumento histórico nacional y de la Quinta Los Naranjos como Bien de Interés histórico artístico, vino a completar el sector urbano con carácter de conjunto de valor patrimonial.